IN memorian



LIDA MARÍA BOCANEGRA
CAICEDO

La vida nos enseña, que en su corta duración no debemos desgastar su esencia en los absurdas complicaciones en las que a veces sin pensar, nos vemos enredados. Sea este pues, en honor a Lida María, un momento de reflexión que nos ayude a comprender a todos, que la vida es mucho más que todas estas batallas sin razón que muchas veces estamos dispuestos a pelear.

Honrando tu corta presencia en nuestra vida lida, agradecemos la bendición de haberte conocido y compartido contigo sueños, triunfos, risas y buenos momentos, y queremos dedicarte el amor y la buena energía que es la base del trabajo que realizamos día a día.

Te vas, a sabiendas que seguirás presente en nuestro corazón por siempre.....

La paz, una noble cualquiera.

Somos consientes que estamos vivos. Sabemos esto como se siente, de que se trata y como se logra. Entendemos el concepto de vida, y tenemos empatía con otros seres que al igual que nosotros, estén vivos. Al final la vida inteligente, comprende y admira la vida, así esta otra, no sea inteligente.

Desde esa perspectiva, parece muy claro el porqué todas las religiones, las leyes y acuerdos universales, los principios éticos y morales, y en general el imaginario colectivo, condena la muerte de seres humanos, a manos o causados por, otros seres humanos. Estamos vivos y no nos gusta todo aquello que produzca la muerte, sobretodo si, "todo aquello" podemos ser nosotros mismos.

Sin embargo, aunque parecería que como sociedad comprendemos la importancia del acuerdo tácito y más que explícito que tenemos los seres humanos de no terminar con la vida de otros seres humanos, existen múltiples escenarios donde el concepto no alcanza ni siquiera el estatus suficiente para soportar un debate. Son varios los planos donde aceptamos la muerte de hombres causada por otros hombres, incluso la avalamos desde las mismas perspectivas que la condenan, es decir, desde la misma religión, leyes, acuerdos etc. El  más triste y repudiado de todos ellos: la guerra.

Toda ideología tiene su contraparte. Es producto de nuestra propia inteligencia y razonar, encontrar múltiples caminos hacia un mismo destino. Esta red de soluciones y partidos, refleja las diferencias de nuestro carácter, cultura, posición e incluso, disposición genética. A diferencia de nuestras creaciones industriales, iguales e idénticas entre si en cuerpo y alma, sin distinciones particulares a través del tiempo o espacio, la nuestra es una historia de patrones similares, de morfologías y estructuras aproximadas, de vidas paralelas, pero jamas, de exactitud en razón o sentimiento.

Por este motivo, el conflicto es capítulo fundamental en nuestro convivir histórico. Tenemos tantas diferencias de opiniones, como tantas ramas del conocimiento hay. Un viejo y conocido refrán del chapulín colorado reza que, "más fácil poner de acuerdo a 10 monos para una foto que...", albergando en la sabiduría popular lo que muchas veces nos cuesta tanto trabajo aceptar: la Verdad está compuesta por un sin fin de realidades coloreadas que esconden la certeza de un único matiz. Desde el lecho matrimonial hasta los oráculos celestes, cualquier escenario es digno de un debate que desemboque en conflagración. Partiendo de qué ingredientes deben incluirse en un buen plato de fríjoles, pasando por los artículos de la reforma agraria y llegando a cuantos pares son tres moscas, la verdad parece única a cada uno y más relevante que la del resto, hasta el punto que sólo a través de nuestras opiniones, válidas o no, creemos merecer el reconocimiento opuesto.

La ciencia ha trazado una metodología certera para que aceptemos todos, las interpretaciones que logramos proponer de nuestro mundo colectivo. La ley nos impone comportamientos y acciones a la luz de encontrar el beneficio común, la filosofía nos da herramientas para acceder a posibles estructuras cuerdas de razonamiento y la democracia nos vende la supuesta voluntad de la mayoría. Y aunque todos estos esfuerzos  para ponernos de acuerdo son bastante válidos y eficientes, sigue habiendo entre el montón personas que reniegan del proceder democrático, se aburren de la filosofía, quiebran la ley, y lo peor, son escépticas ante la ciencia. Como bien lo dijo la matrix (la película), habrá alguno reactivo que no acepte la programación inicial.

Ahora bien, retomando el foco, la resolución de conflictos a su  vez tiene metodologías contrarias. Dos opositores pueden curar sus diferencias, ya sea siguiendo el camino del mutuo acuerdo, o, simplemente a los machetasos. Los pueblos pueden irse a la paz, o, pueden irse a la guerra. Lo más irónico es que, hasta en la forma misma de resolver diferencias, existen diferencias.

Un mutuo acuerdo o solución pacífica parte del reconocimiento del otro. Incluye la empatía que permite situar al opuesto en el mismo contexto, pero vestido con diferentes colores. Ambos residen en polos opuestos de la balanza, pero pueden llegar a convenir en las condiciones mismas de su posición (ambos están en la balanza). Por el contrario, un conflicto que pretende resolverse de manera bélica o violenta, intenta desaparecer al otro. Reside en la mutua antipatía y sólo quiere prevalecer desconociendo al contrario. Se cierra completamente a la existencia de la contra. "No lo quiere ni ver".

El acuerdo requiere escuchar, comunicar y argumentar, y aunque exige un gran esfuerzo de inteligencia hacer valer una opinión, demanda un mayor esfuerzo de corazón, validar una opuesta. La disputa sin razón corta la comunicación. Sólo emite. Dogmatiza unos parámetros locales, hasta el punto de encontrar solo en la violencia (así sea de palabra u omisión de atención), la fuerza para poseer razón.

La paz necesita bajar la frente, aceptar falencias y responsabilidades, convive con la humildad, el amor y sobre todo, el perdón. La guerra es altiva, sólo se mira a si misma. No perdona, es infalible. Se alimenta del odio, el rencor y las ganas de destruir al otro, o lo que presuma su esencia.

Una cosa es importante reconocer, la paz requiere mucha más valentía, decisión, tenacidad, que emprender cualquier guerra.Y el remate: la paz, trae más paz. La guerra, da pié a más guerra. si un país como Colombia quiere finalmente un día alcanzar la paz, ¿por qué le seguimos aportando y apostando a la guerra?

Punto Final

Se sorprendió de estar hablando solo, pero no tanto por la retórica suave y arrítmica que lo embargaba en su soledad, sino por no tener una idea exacta del tiempo que llevaba practicando este ejercicio de ser locutor y escucha al mismo tiempo. Tal fue la sorpresa, que se detuvo por completo en la mitad de su escenario asfaltado y se dejó caer en el profundo abismo de la conciencia cuerda, que lo recriminó con todo el peso de años y años de estar reprimida bajo el peso de los fantasmas de la imaginación. Mientras caía de rodillas al pavimento, soltaba los inútiles objetos que sostenía en sus manos para poder así calmar las lágrimas secas que le recordaban su frágil humanidad. Las antes elocuentes y dóciles palabras se transformaban poco a poco en gritos desesperados, en groserías tormentosas, en dolor de pánico. Las palomas en el campanario soltaron vuelo y dejaron atras los años de locura de repente revelados. A medida que la sangre en sus rodillas se iba secando, la verdad de su condición se tornaba difusa e irrelevante. El mugre en sus manos le fué recordando que se encontraba en la mitad de una famosa avenida, donde su pataleta de loco demente no tenía cabida.

Su corazón tomó otro ritmo.
Los gritos se callaron ante la posibilidad funesta de ser atropellado.
Se puso de pie tan rápido como pudo mientras sus pupilas saltaban vibrantes en búsqueda de los faros destellantes, de los gritos, de los ruidos inconfundibles de la muerte certera.

Sin embargo, fuera del aleteo lejano de las palomas del campanario, la atmósfera no salpicaba ruido diferente a la conversación ronca de los árboles milenarios. El aire lleno de los coqueteos de copetones alegrones, de los cánticos melancólicos de moscas famélicas, de los quejumbres resonantes de vacas quietas, había olvidado ya como interpretar los aullidos de los coches desesperados, la resonancia de las multitudes tormentosas y el tic tac del reloj del campanario.

Una única lágrima desesperadada le recordó su verdad: él era el único y último ser humano vivo sobre la faz de la tierra, que loco y desesperado rondaba por las calles negras de una ciudad sin nombre o presente.

Miró al suelo, suspiro, y sin más remedio continuó con su conversación histórica.

El código del Jedi

Emotion, yet peace.
Ignorance, yet knowledge.
Passion, yet serenity.
Chaos, yet harmony.
Death, yet THE FORCE.

Poema perdido en un punto de información.

Amarte a ti no es lo mejor, lo tengo claro.
Amarte a tí es un veneno que da vida.
Amarte a ti no es lo mejor, pero me gusta.

Quizás estoy jugando como siempre al mazoquista,

Amarte a ti no es lo mejor, pero es perfecto.

Amarte a ti es la verdad más mentirosa, es lo mejor de lo peor que me ha pasado,
es la ruleta rusa por un beso.

Amarte a ti es un error, dice una amiga que cree ser feliz o estar libre.

Amarte a ti es absurdo, .... y lo sé.

Sobre la guerra de las galaxias y sus mentirillas...


Dos sucesos importantes razguñaron nuestro consciente colectivo en el año de 1977, ambos relacionados con la forma como vemos y entendemos el universo. Por un lado, la nasa lanzaba su misión gemela voyagar. Un par de naves interplanetarias encargadas de visitar y estudiar los gigantes del sistema solar, saturno, júpiter, urano y neptuno. Mientras tanto en la otra costa norteamericana, en hollywood precisamente, george lucas a su manera también nos hablaba de planetas lejanos y mundos desconocidos. La Guerra de las Galaxias (Star Wars http://www.imdb.com/title/tt0076759/ ) se convirtiría a partir de ese momento en ícono ilustre de nuestra fantasía inter estelar. Sin embargo, aunque ambos hechos dejarían huella, la distancia entre los surcos que marcan la ciencia y la ficción son amplios y contradictorios, pues la fantasía generalmente atropella los hechos científicos de manera contundente y recreativa.

Comencemos por el "tagline" de la película: A long time ago, in a galaxy far, far away... Los genios del mercadeo del momento intentaban promocionar la película con la frase, "Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana". Lo que no queda claro tan pronto re lee uno esta línea poetica hecha marketting, es como prentenden explicar que hace muchos siglos (¿es eso mucho tiempo?), a millones de años luz de la tierra (eso si es la distancia de una galaxia lejana), existían seres humanos.

Tanto como para los biólogos como para los astrofísicos, hoy en día es completamente claro que la tierra posee las condiciones perfectas y exclusivas para que nuestra humanidad haya florecido en ella. Es decir, el ser humano es el producto de la germinación de la vida en un planeta cuyas características como tamaño, distancia del sol, evolución geológica e incluso, tamaño y distancia de la luna, han sido definitivas en la concepción del homo sapiens como lo conocemos hoy en día. De hecho, un suceso como el impacto del meteorito de yucatán hace 65 millones de años, en el momento justo en el lugar apropiado, determinó que la raza pensante de este planeta evolucionara a partir de los mamíferos y no de los reptiles. No quiere decir esto que la vida en otros planetas no pueda floreces ni más aún, evolucionar hasta ser inteligente. Significa que la vida en otros lugares del espacio, sobretodo la inteligente, distanciará mucho de lo que podemos considerar normal fisiológica y biológicamente. No obstante para lucas y su equipo, es perfectamente posible que los seres humanos hayan existido en otro tiempo y lugar del universo, hasta el punto que hablan inglés y manejan una tecnología parecida a la nuestra.

De este hecho se desprenden otras dos consideraciones importantes. Como hemos dicho, la vida en otros planetas aunque muy posible, dadas las diferencias físicas de otros mundos, seguramente será muy diferente a como la conocemos en el planeta tierra. Inclusive, en nuestro planeta la vida tiene tantos matices que sería imposible pensar que en otro mundo los seres vivientes se nos asemejen en alguna característica. Sin embargo, varios de los extraterrestres presentes en la saga son antropomorfos. Es decir, son hombres con ciertas características levemente diferentes. Es así como el maestro joda es un humano verde, orejón y enano, chewbacca es el cruce de un jugador de basquet con un maltes sobre hormonado y muchos de los demás jedis que se muestran en la película solo son hombres con tentáculos en la cabeza o grandes ojos y voces disfuncionales. Hasta los seres en presentes en los bares y el asilo de jabba the hut, siguen el patrón humanoide. ¿ Cuantos animales en la tierra se parecen a nosotros mismos ? Hasta los ewoks del retorno del jedi son asombrosamente.... nosotros mismos.

El otro punto interesante que la película no toca, obviamente por razones cine-literarias y productivas, es la vida microscópica. Para nadie es un secreto que uno de las armas más letales que utilizaron los españoles en la colonización y conquista de las américas, fueron las de índole biológico. Los aborígenes americanos sucumbieron producto del encuentro con virus desconocidos ante los cuales no tenían defensa alguna. De hecho, es importante tener en cuenta, que en el momento en que veamos un platillo volador aterrizar en frente nuestro y a ritmo de la tonalidad de encuentros cercanos de tercer tipo tengamos la certeza de ser los primeros humanos en conocer la vida inteligente en otros planetas, debemos correr a buscar el tapabocas más potente y el par de gauntes más resitente; no vaya a ser que nos convirtamos en el primer humano en alojar virus estraterrestres no inteligentes. Y claro, la imaginación de los cineastas no da tantas vueltas, pero hubiera sido interesante escuchar que el millennium falcon (la nave interplanetaria de propiedad de han solo) estaba siendo corroida por un extraño virus del planeta tatooine, que se alimenta del metal (¿?), o que los robots caían presas de alguna enfermedad neo galáctica que atentaba contra sus circuitos de inteligencia artificial.

Para finalizar dos temas adicionales. Si revolcamos nuestra memoria historico fotográfica y pensamos en el alunizaje del apollo 11, viene a nuestra cabeza la imagen de un hombresillo inmerso en le interior de un traje extenso e impecable, a prueba de la ausencia de atmosfera lunar e incluso hoy en día, capaz de soportar el impacto de las pequeñas partículas de basura cósmica que viajan a miles de kilómetros por hora orbitando el globo. Extraña entonces, que nuestros héroes no tienen problema en visitar planetas, sistemas, galaxias sin siquiera usar gafas especiales para soportar la radiación solar de dos estrellas (nuévamente en tatooine), o las inclemencias de los pantanos de dagobah (lugar donde vivió al final de sus día el maestro joda). Y el dato más extraño; como bien nos enseñaron nuestros maestros de física de décimo grado, una de las contribuciones más generosas que hizo sir isaac newton al conocimiento de la física fue estipular que entre dos cuerpos cualesquiera, se presenta una fuerza proporcional al tamaño de sus masas, y que disminuye en relación al cuadrado de su distancia. Este principio lo conocemos como la ley de la gravedad, y es uno de los conceptos más importantes de nuestra vida. Una magnitud asociada, el peso, se desprende de la interacción entre nuestro propio cuerpo y la masa del planeta tierra. Ahora bien, como bien lo acabamos de decir, esta fuerza (la gravedad) es invérsamente proporcional al cuadrado de la distancia entre los cuerpos; en español simple, esto quiere decir que a mayor distancia, menor la fuerza de gravedad. Por consiguiente, el peso de cualquier cuerpo cambia también de acuerdo a esta proporción. Es esta la razón por lo cual al alejarse una nave interplanetaria, los astronautas pierden peso y esto les ayuda a "flotar" de cierta manera dentro del habitáculo del vehículo. Sin embargo, es claro que hace mucho, mucho tiempo, en la galaxia muy, muy lejana, obviamente no habían escuchado hablar de sir isaac, toda vez que en todos los viajes, en todas las escenas, en todos los planetas, en todas las películas, héroes y villanos siguen pesando lo mismo. Es decir, la gravedad es una constante universal para mr. lucas, quien tampoco recuerda que esta cambia en relación a la masa de los planetas (pesamos diferente en otras superficies astrales).

Es claro que nuestra imaginación tiene límites. Generalmente esa es una de las dificultades presentes en la planeación, no alcanzamos a conceptualizar, visualizas, abstraer todas las posibles variables de un proyecto futuro o a distancia. Dichos límites hacen también que la ficción se enrede, o simplemente omita lo obivo con tal de dar paso al tema central de una historia. Sin embargo, es importante recordarnos a nosotros mismos que una de las razones por las cuales la misión voyager sigue surcando el universo (en el año 2009 voyager 1 se encuentra a 110 unidades astronómicas de la tierra, voyager 2 a algo así como 87; una unidad astronómica es la distancia media de la tierra al sol) es porque sabemos bien que límites romper, de nuestra imaginación.